Manteniendo la Salud Espiritual

Devocional en Cinco-partes

1a Parte – Introducción, Definiciones, Nutrición

Una talentosa mujer cristiana de 93 años de edad, ahora pasa la mayor parte de su tiempo acostada en una cama en un asilo de ancianos. Un infortunado tropezón resultó en la rotura de un pie. Ella se empeña en creer que nunca más volverá a caminar. Ha disfrutado de una salud excelente e independencia y tiene una inteligencia superior al promedio. Manejó su propio vehículo, cocinó, leyó mucho, y disfrutó de una vida social con grandes habilidades y una viveza que parecía desafíar el proceso de envejecimiento.

El hueso fracturado sanó en los siguientes seis meses de su estancia en el asilo, y ahora puede aguantar su peso. Pero el miedo al dolor cuando pone peso y presión en su pie no solo le ha impedido intentar caminar, sino que también ha puesto en riesgo su propia vida.

Para mantenerlos al máximo, nuestros cuerpos deben mantenerse activos. Su capacidad de desarrollo disminuye por la falta de movimiento. El último capítulo de Eclesiastés describe poeticamente la inevitable decadencia de las capacidades físicas humanas y nos invita a buscar la ayuda de Dios temprano en nuestras vidas:

Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que lleguen los días malos (12:1).

En otras palabras, debemos escoger correcta y sabiamente mientras estamos físicamente capacitados.

La conección entre la salud física y espíritual es real. Tiene grandes ventaja abrazar esta verdad en los primeros años de nuestra vida. El saludo de la carta del apóstol Juan a su “querido amigo Gayo” (3a Juan 1, 2) enfatiza esta conección:

Querido hermano, oro para que te vaya bien en todos tus asuntos y goces de buena salud, así como prosperas espiritualmente.

La versión Reina Valera y la Nueva Biblia Estándar Americana expresan el saludo de Juan de una forma más generosa. Estas versions le desean a Gayo prosperidad, en ambas formas física y espiritual. La diferencia en las traducciones pudo haber sido ocasionada por la semejanza presentada tan seguido en el griego. La idea de la prosperidad viene de la palabra griega euodousthai, la cual se compone de dos conceptos: eu (“bien/bueno”) y hodos (“un camino o un viaje”). Juan le desea a Gayo un buen viaje durante su vida, en los dos sentidos corporal y espiritual.

Definiciones

Cuando comprendemos que el bienestar físico y espiritual se complementan uno a otro, podemos hacer comparaciones apropiadas. El bienestar físico implica un estado de alerta. Estamos preparados para cubrir lo que nuestros cuerpos físicos demandan, ya sea una labor ardua como escalar, recuperarse de una enfermedad, o participar de deportes rigurosos u otras actividades parecidas. De la misma manera, el ánimo edifica y mantiene el vigor espiritual en el cuerpo de Cristo. El aspecto spiritual envulve relaciones — la forma en que nos relacionamos con Dios y su familia. Así, entre más cercanos y cálidos nos sentimos hacia Dios y los hermanos, es mejor para nuestra salud espiritual.

Cambios en el Estilo de Vida

Ningún programa para mejorar nuestra condición puede tener éxito sin la determinación de la persona para cambiar su estilo de vida. Aún los pequeños cambios que eviten las inconveniencias o interrupciónes pueden apagar la resolución de mejorar la salud. Para adquirir mejores hábitos se requiere que la persona esté dispuesta a hacer ajustes en sus actitudes, rutinas, y disciplinas. La persona debe tener fuerza de voluntad para mejorar su condición física y espiritual.

El Comienzo

La vitalidad espiritual es algo que nos preocupa después del nacimiento espiritual, el que Juan describe como nacimiento del agua y del espíritu (Juan 3:5). Pedro predicó de una forma muy convincente que Jesús era el Mesías: crucificado, sepultado, resucitado, y ascendido al cielo. Después de oirlo, muchos de los que escuchaban fueron conmovidos fuertemente y preguntaron, “Que debemos hacer?”

“Pedro les dijo, ‘Arrepiéntanse, y bautícese cada uno de ustedes . . .’” (Hechos 2:38).

El arrepentimiento va conectado con el bautizo en una forma descriptiva de lo que es el nacimiento por el espíritu y por agua. El arrepentimiento implica dar la vuelta por completo. Y esto comienza cuando a la persona le pesan sus pecados, le duele lo que ha hecho, se arrepiente de sus pecados, y aclara su pasado y futuro. El arrepentimiento aligera nuestras cargas y trae paz a nuestra alma. Como resultado, Dios premia a los arrepentidos aceptándolos como parte de su familia y estableciendo una relación. El bautismo da a conocer públicamente esta nueva relación con Dios — el nuevo nacimiento del espíritu.

Podemos ver la ilustración de lo que es un verdadero arrepentimiento en la parábola del hijo pródigo. Las demandas impertinentes del hijo por su inmerecida herencia causó mucho estrés económico y emocional en la casa en donde lo único que él había recibido eran cosas buenas. Al malgastar su herencia, el hijo cayó a lo más bajo, teniendo condiciones de vida sumamente patéticas al grado de vivir en una pocilga. Alimentando cerdos y anhelando comer por lo menos como ellos. Ya podemos imaginar cuantas veces este hijo se arrepentía de haber no solo exigido su herencia, pero haberla malgastado de una manera tan absurda. El darse cuenta de que su situación era deplorable no fué suficiente para iniciar su recuperación. Se decidió a “Salir de ahí y regresar,” pero no fue hasta que comenzó a dirigirse hacia su padre que la esperanza desplazó a la desesperanza. El hijo hizo el ejercicio espiritual que era necesario hacer: poner sus intenciones en acciones. El ejercicio espiritual requiere “palabra en acción.”

Leer la Biblia

Muchos afirman “Tu eres lo que comes.” Esta declaración es inclusiva también, por supuesto, pero hace una observación muy válida de que nuestra salud se ve afectada por lo que consumimos.

El consumo espiritual viene a través de uno o más de nuestros cinco sentidos físicos: vista, oido, gusto, olfato y tacto. La mejoría espiritual viene por medio de buena disciplina, medios recreativos íntegros, olvidándose de tentaciones corruptas, y sometiéndonos cuidadosamente al orden. Nosotros nos desarrollamos espiritualmente por lo que experimentamos, sea religioso o secular.

La biblia es un recurso supremo de alimento espiritual. En los asuntos materials, nos ofrece la más pura de las revelaciones del ser humano y la voluntad de Dios. Un principiante puede comprender la biblia, especialmente si lee una versión moderna*. La cual permanence como una búsqueda desafiante aún al más culto erudito de la biblia. La biblia puede ser ampliamente entendida pero nunca totalmente comprendida. Un buen apetito de ella proviene de una curiosidad saludable acerca de sus contenidos y significados.

La biblia nos dice que “la fe viene por el oir, y el oir por la palabra de Cristo” (Romanos 10:17, NBEA). Después de oir, se necesita dar el siguiente paso:

Estos eran de sentimientos más nobles (los de Berea) . . . de modo que recibieron el mensaje con toda avidez y todos los dias examinaban las Escrituras para ver si era verdad lo que se les anunciaba (Hechos 17:11).

Esta actitud era ejemplar porque los de Berea aceptaron la responsabilidad de asegurarse que la biblia les era presentada con exactitud. Una verdad que ha sido alargada no es verdad. Nosotros no cambiamos el mensaje de Dios; el nos cambia a nosotros. Ningún otro documento expresa la voluntad divina de una forma tan precisa como lo hace la biblia, y necesitamos comprenderlo en orden de obedecer a Dios en lugar de los hombres.

Leyendo Acerca de la Biblia

También es sano aprender acerca de la biblia, aprender sus divisions más importantes y sus contenidos, como el Pentateuco (los primeros cinco libros), los libros históricos, la sección de la sabiduria, los profetas mayores y menores — todas las divisiones del Antiguo Testamento. Y, las divisiones similares del Nuevo Testamento. A medida que la persona lee y estudia, vendrá a familiarizarse más con estas secciones. Esta conciencia provee una mayor objetividad, la cual es consistente y diligentemente solicitada por lectores concienzudos.

Recursos Exteriores

También nos nutrimos espiritualmente escuchando con atención cuando alguien más lee las escrituras, las explica o se discuten. Los pastores y los maestros nos brindad exelentes oportunidades de aprender más de la biblia, ellos tienen un gran amor por la palabra de Dios. Las discusiones de grupo son buenas porque aquellos que las atienden comparten una variedad de ideas y reflecciones. Uno nunca está demasiado familiar con el texto como para no hacer preguntas, porque nada enriquece el conocimiento como lo hace una curiosidad sincera.

No hay otro libro en el mundo que haya tenido tantos comentarios escritos acerca de su existencia y contenidos como la biblia. Las bibliotecas importantes contienen libros religiosos. Casi cada biblioteca tiene una sección religiosa, algunas considerablemente grandes. Cuando uno desarrolla la fortaleza espiritual, los escritos acerca de la biblia y sus contenidos, aunque deben leer con un sentido crítico, ofrecen un entendimiento de mucho valor. Cualquier ayuda para lograr un mayor y más exacto entendimiento de la palabra de Dios, provee de nutrientes espiritualmente saludables.

* Como la Nueva Versión Reina Valera (NVRV), La Nueva Versión Internacional (NVI), y la Nueva Biblia Estándar Americana (NBEA)

Preguntas para Revisión y Discusión

1. ¿Qué significa estar en buena condición física?

2. En lo espiritual generalmente se refiere a (seleccione uno)

a. los enfoques

b. las emociones

c. las relaciones

d. la cooperación

e. la sinceridad

3. Un régimen para lograr una buena condición requiere de ajustes en

a. la acitud

b. la rutina

c. la disciplina

d. todos los de arriba

4. ¿Qué implica el arrepentimiento?

5. ¿De dónde obtenemos la más pura revelación de Dios?

6. ¿Qué hizo a los de Berea más nobles?

7. ¿Qué rasgo especial aumenta el aprendizaje?

2a Parte – Ejercicio

Un programa serio de acondicionamiento incluye ejercicio. Actividad, algunos de sus rigurosos ejercicios, mantienen al cuerpo listo para demandas físicas extraordinarias.

En las orillas de una provincia mexicana hay un camino que asciende cientos de metros hacia la ladera de una montaña para llegar a una pequeña pirámide indígena. Al comienzo, el camino es amplio para facilitar la caminata, después poco a poco se va haciendo angosto. Las escaleras después se convierten en escaleras de piedra, muy cercana una de la otra primero, pero muy pronto se requieren pequeños saltos de un escalón al otro. Finalmente, las escaleras llevan a los caminantes por túneles verticales. En esta subida a las pirámides algunos de los que suben van vestidos con ropas adecuadas para esta actividad y también cargan mochilas, pero son raros en comparación con muchos que van vestidos casualmente: mujeres con zapatos de medio tacón, padres cargando a niños pequeños porque no pueden caminar, y otros quienes se ve que dificilmente están preparados para una subida que toma por lo menos una hora para los que ya tienen experiencia.

Eso de la vestimenta realmente importa muy poco, aunque el peso que cargan parece adecuado. El éxito para alcanzar la cima de la pirámide depende de la determinación y condición física. La mayoría de los visitantes llegan a la cima, pero muchos de los que saben que ya no pueden se quedan a lo largo del camino. Y es prudente parar, para los que se encuentran fuera de condición, porque en la tercera parte donde empieza la subida más empinada puede ser una amenaza para la vida. Los que subieron son un ejemplo vivo de lo importante que es mantenerse en buena condición.

De la misma manera, la biblia constantemente nos invita a que después de aprender lo que debemos hacer, debemos hacerlo. Nuestro Señor Jesús dijo así:

“Por tanto, todo el que me oye estas palabras y las pone en práctica es como un hombre prudente que construyó su casa sobre la roca” (Mateo 7:24).

El apóstol Pablo escribió:

Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en práctica (Efesios 2:10).

Juan escribió:

Queridos hijos, no amemos de palabra ni de labios para afuera, sino con hechos y de verdad (1a Juan 3:18).

Poner las buenas intenciones en práctica puede ser tan desafiante como subir una montaña. Requiere de una buena condición física.

Muchas veces los congregantes están en el santuario sin el más mínimo sentido del deber, esperando solamente el final del servicio para tener una visita agradable con los hermanos, una buena comida en casa, una siesta, y alguna diversion por la tarde — todo lo cual nos prepara para otra semana de inactividad espiritual. Pudieron haber estado realmente interesados, el aprendizaje y la inspiración dados en las clases bíblicas y en el servicio de adoración pudieron haberlos llenado de energía y fortaleza espiritual, pero su falta de interés y preocupación los deja inútiles. Y una repentina crisis espiritual los puede encontrar desprevenidos y vulnerables.

Religión vs. Acondicionamiento Espiritual

En su libro Cartas a Malcomb: Sobre todo en Oración, el respetado filósofo-teólogo, C. S. Lewis, escribió:

Puedo entender muy bien como un hombre que está tratando de amar a Dios y a su vecino tiene que repudiar la religion que el mundo ofrece.

Una religion no-intrusa frecuentemente se convierte en un substituto para el desarrollo de una relación personal dinámica con Dios. Por ejemplo, un escrito anónimo declara que nada es más importante que enseñar a nuestros hijos a usar la señal de la cruz. ¡Cuanta importancia les hemos dado a nuestros hábitos y rituales religiosos! Muchos “creyentes”, quienes ofrecen el mínimo de los apoyos por medio de hábitos o rituales religiosos, son espiritualmente débiles.

Ser religiosos sin tener un vínculo personal con Dios es como leer recetas de cocina y nunca cocinarlas o ser un contador y no tener ni idea de lo que son las ganancias. Es la devoción de los medios a un fin. Es aprender a ejercitarse sin moverse. Las actividades religiosas sin una relación espiritual son esencialmente relaciones seculares.

Ejercicios Epirituales Específicos

Mateo 25 contiene tres parábolas que su tema principal es el juicio. La primera es la parábola de las diez vírgenes. El mensaje es general: Un cristiano debería siempre estar en buena condición espiritual, sinónimo de estar listo en todo momento. La segunda, es la parábola de los talentos, que anima a los cristianos a usar los talentos y habilidades que Dios les dió. Esto significa dejar nuestras comodidades y seguridades y arriesgarnos. La tercera parábola es acerca de la separación de las ovejas y las cabras que da una definición más profunda que las dos parábolas anteriores. Después que el rebaño fue separado, el rey explicó porque puso las ovejas a su mano derecha y las cabras a la izquierda.

A aquellos a su derecha les dijo,

“Vengan ustedes, a quienes mi Padre ha bendecido; reciban su herencia, el reino preparado para ustedes desde la creación del mundo. Porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; fui forastero, y me dieron alojamiento; necesité ropa, y me vistieron; estuve enfermo, y me atendieron; estuve en la cárcel, y me visitaron” (v. 34-36).

Aquellos que fueron recompensados no recordaban esas ocasiones. Pero el Rey les dijo:

“Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de mis hermanos, aún por el más pequeño, lo hicieron por mí” (v. 40).

Las sociedades más industrializadas y con más abundancia han desarrollado programas de asistencia en los que los más necesitados economicamente reciben ayuda por una sistema de tributación. Los que pagan sus impuestos no están muy felices al dar, y aquellos que reciben ayuda de alguna agencia anónima sienten poca gratitud, y los politicos que ayudan en los acuerdos de la redistribución esperan ganar una atención favorable. La filantropía es dirigida a través de fundaciones dedicadas con ese propósito. Todas las peticiones para ayuda financiera provenientes de fuentes particulares son revisadas para probar su autenticidad antes de que las donaciones sean distribuidas.

Un hombre cristiano con un nivel ejecutivo, acostumbrado a este sistema de ayuda y viniendo de una cultura con estas facilidades, fué asignado para vivir en un lugar donde un sistema de ayuda como el de su pais no existía. Estaba perturbado de ver a tantos mendigos. Estaban caminando en las calles, sentados en las banquetas, entre las multitudes, pidiendo a los turistas y eran tantísimas personas en esas condiciones, que era casi imposible no encontrarse con uno de ellos. Esta persona se dió cuenta que los residentes de ese lugar no se sentían perturbados por este tipo de personas y les daban ayuda a los menesterosos. Entonces empezó a reflexionar si ignorar las súplicas de ayuda de estas personas era un reflejo de la imagen de Cristo. Sintiendo una profunda culpa, empezó a poner moneditas en los vasos, platos, sombreros y manos de los que le pedían. Una gran satisfacción acompañaba la donación de una limosna ocasional. Aún el más mínimo regalo valió la pena. Poco a poco, monedas de mayor valor fueron llegando a las manos de los necesitados.

Un día mientras este hombre estaba en un mercado, un anciano caminaba cojeando hacia él. Este hombre había perdido un ojo y no veía bien con el otro. En su mano traía un platito pequeño de plástico. El hombre de negocios metió la mano a la bolsa de su pantalón para sacar una moneda pero no encontró nada. Para entonces sentía que era su responsabilidad compartir, entonces sacó su cartera para darle una cantidad más grande. El anciano estaba muy asombrado y debilmente le dijo, “Gracias. Dios le bendiga.” En respuesta a la emoción y gratitud del anciano, el hombre que ayudó recordó las palabras alentadoras de Jesús, de que dar al último de nuestros hermanos es como si diéramos a Jesús mismo. En ese contexto, el hombre llegó a la conclusion de que su ayuda no era tan grande después de todo.

Mucha gente religiosa nunca tienen contacto con los menos afortunados económicamente y que también son hermanos de Jesús. Raras veces los alimentan, les dan de beber, aceptan al forastero con necesidad, les ofrecen ropa, toman la responsabilidad de animar a alguien enfermo o toman tiempo para pasar con los rechazados por la sociedad. Dar estos regalos tan valiosos es practicar el ejercicio espiritual. Esto nos mantiene preparados — y en buena condición espiritual.

Ejercitando los Frutos del Espiritu

Algunas descripciones del ejercicio espiritual se encuentran en el libro de Gálatas también. Los frutos del Espiritu, citados en el capítulo 5, identifica los ejercicios espirituales que desarrollan la habilidad. Para ser un buen corredor, uno debe dedicar tiempo y energía para correr. Levantar pesas es buen ejercicio y en cierto grado ayuda el desarrollo de otras habilidades al corredor. Pero cualquiera que sean los beneficios que pueda obtener de otras actividades, nunca va a poder correr a su máxima capacidad al menos que la parte más importante de su entrenamiento sea correr.

Los frutos del espiritu funcionan de manera similar. Si uno quiere sentir gozo, debe practicar el ser felíz. Uno aprende a amar amando. Aquellos que desean ser más pacientes deben practicar la serenidad. Cuando el apóstol Pablo nos da esta lista de (Gálatas 5:22, 23), nos propone un reto para aprender y dominar nuestro comportamiento demostrando estas virtudes. Esto es entrenamiento espiritual que desarrolla en gran manera la vitalidad de los frutos espirituales.

Preguntas para Revisión y Discusión

8. ¿Cómo distinguimos las actividades religiosas que carecen de una relación con Dios?

9. ¿Cuál es el tema dirigido por las tres parábolas en Mateo 25?

10. De acuerdo con la tercera parábola en Mateo 25, ¿quienes son los hermanos de Jesús?

3a Parte – Practicando la Unidad

Manteniendo una Casa Espiritual

Una parte del acondicionamiento espiritual es contribuir a la salud de otros creyentes. Dos metáforas en Efesios fomentan estas prácticas. La primera es la de edificar. Pablo habla de la necesidad de recibir a creyentes de diferentes clases sociales. Les recuerda que están unidos a través del sacrificio de Cristo en la cruz. Tal regalo de gracia debería resultar en una aceptación total de otros y no solo en tolerancia. No debería haber “extraños ni extranjeros, sino compañeros en el pueblo de Dios y miembros de la casa del Señor.” Su ideal es que,

Por lo tanto, ustedes ya no son extraños ni estranjeros, sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios (Efesios 2:19).

La primera carta general que escribe el apóstol Pedro usa esta misma imagen verbal:

También ustedes, son como piedras vivas, con las cuales se está edificando una casa espiritual (1a Pedro 2:5a).

Caminando por el piso del sótano de su casa, el dueño se resbaló y casi se cayó. Volteó y notó un charquito de agua detrás de él, y después una gotita más uniéndose a ese charco. En el techo, estaba un buen tramo totalmente humedecido, obviamente había estado así desde hace mucho tiempo. Una tubería de desague arriba del sótano estaba goteando. Alarmado, este hombre llamó a gente professional para reparar la tubería y reparar el techo. Todo tenía que ser reparado. Si hubiera fallado a hacer lo que era necesario hubiera resultado en un daño más costoso. De la misma manera, un “templo santo levantado para el Señor” no lo honra si las partes dañadas de su edificio están olvidadas.

Manteniendo un Cuerpo Sano

La segunda metáfora está en Efesios 4:16, donde la comunidad de creyentes se describe como un cuerpo humano:

Por su acción todo el cuerpo crece y se edifica en amor, sostenido y ajustado por todos los ligamentos, según la actividad propia de cada miembro.

En su libro ¿Dónde está Dios Cuando se Sufre? el autor Philip Yancy describe el trabajo que el Dr. Paul Brand llevó a cabo entre los leprosos. Su experiencia con esta, una de las más viejas y temidas de las enfermedades, derriba siglos de ideas erróneas. La más conocida es que la lepra es causada por una bacteria que produce úlceras en las manos y en los pies, dando como resultado la descomposición de los tejidos que se desprenden y se caen del cuerpo. Él se dió cuenta que la lepra es en si cruel, pero no en la forma en que muchos lo han creído. Actúa como un anestésico, adormeciendo las células del dolor en las manos, pies, naríz, orejas y ojos. La incapacidad para sentir el dolor le niega a la víctima la capacidad de protegerse a si misma. Se ha visto a varios enfermos de lepra recoger comida de entre brasas ardiendo que por accidente había caído allí. En otro caso, la sangre de un hombre enfermo de lepra estaba escurriendo por el mango de una pala de escarbar porque una clavo salido estaba perforando su mano a cada rato. No sentía dolor para avisarle lo que estaba pasando.

Yancy le llama al dolor “el regalo que nadie quiere,” pero el cuerpo lo experimenta de todas maneras. Quizá una persona desearía deshacerse del dolor, pero hacerlo podría resultar en un desastre. De la misma manera, el cuerpo de Cristo no puede disfrutar de buena salud cuando está adormecido al dolor que debería avisarnos cuando uno o más de sus miembros está sufriendo. Todas las partes del cuerpo deberían trabajar unidas en acorde.

El Perdón 

Es una declaración bíblica de que la gracia de Dios nunca podrá ganarse por méritos propios, pero nuestro Señor Jesús hace una excepción en su oración modelo:

“Perdónanos nuestras deudas, como también nosotros hemos perdonado a nuestros deudores . . . Porque si perdonan a otros sus ofensas, también los perdonará a ustedes su Padre celestial. Pero si no perdonan a otros sus ofensas, tampoco su Padre les perdonará a ustedes las suyas” (Mateo 6:12, 14, 15).

Dios nos perdona después de que nosotros hemos perdonado a otros. Perdonar es un trabajo arduo, pero debemos hacerlo antes de que podamos recibir la misericordia de Dios. El perdón nunca termina para el cristiano. Porque debe perdonar no solo a amigos en sus ofensas menores sino también a aquellos que lo han herido profundamente.

Formas Adicionales de Ejercicio Epiritual

Muchos otros tipos de ejercicios son necesarios para la vitalidad espiritual. Nuestro limitado comentario aquí, de ninguna manera sugiere que sean menos importantes. Por ejemplo, los Diez Mandamientos — todos ellos — son básicos para una vida espiritual vigorosa. Si los ignoramos, tropezaremos en nuestro caminar con Dios.

Los sermones de Jesús en los evangelios consolidan muchos mandatos divinos que debemos obedecer. También dando consistente y alegremente de nuestro tiempo, energía, y posesiones son obligaciones básicas de un cristiano que ayudan a mantener la salud espiritual. Cualquier persona que se preocupa de su bienestar espiritual encontrará instrucciones en muchos pasajes de la biblia que reforzan la salud espiritual.

Preguntas para Revisión y Discusión

11. Ir más allá de la tolerancia significa (seleccione una respuesta)

a. ofrecer saludos cálidos

b. la aceptación total de las personas

c. ofrecer oraciones intercesorias

d. reconocer que Dios ama a todos

12. Describa los síntomas de la lepra que descubrió el Dr. Paul Brand.

13. ¿Cómo reaccciona Dios con aquellos que no pueden perdonar?

4a Parte – La Oración

No se acostumbra hacer mucho ejercicio físico con las rodillas, pero como una práctica para el ejercicio espiritual debería dedicarse una buena cantidad de tiempo a dicho ejercicio. Una persona mejora notoriamente su salud espiritual al comprometerse a orar con regularidad.

Muchos volúmenes han sido escritos acerca de la teología, filosofía, práctica, posturas, y propósitos de la oración. Algunos dicen creer en ella fervientemente, pero rara vez la practican. Otros por el otro lado se confiesan a si mismos gente sin fe, negando que creen en Dios pero cuando se encuentran en momentos críticos los hace orar en un acto de desesperación. La oración es el medio por el cual comunicamos con nuestro Hacedor.

Cuando oramos, mantenemos y fortalecemos nuestra relación con Dios. Cuando una persona llama para preguntar por la salud de un amigo, para dar las gracias, para felicitar o para proveer información de ayuda, se fortalecen los lazos de union entre esas personas. Pero la apatía, el silencio y la falta de interés debilitan esos lazos.

Dios es Omnipresente

Cuando no hay comunicación con Dios, no es porque Él está callado y ocupado con algo más, sino que nosotros no estamos atentos a su voz y tenemos una actitud muy pasiva. Nunca tenemos que preocuparnos si acaso estará ocupado y a nuestro alcance. Dios es omnipresente no solo en un sentido abstracto pero en lo que vemos a nuestro alrededor. Vemos la obra de sus manos en la humanidad, naturaleza, comida, clima, hechos, salud, supervivencia diaria y en la plenitud de las bondades que llenan nuestra vida. Esta amplio panorama de la presencia de Dios nos inspira a mantener la armonía con Él. A veces recitamos oraciónes haciendo de ellas una lista de las formas en que Él podría tratarnos amable y graciosamente. Tal lista, sin embargo, puede deformar la relación, insinuando que Dios debería servirnos a nosotros en lugar de que nosotros le sirvamos a Él.

Cuando Moisés vió la zarza ardiendo, fué atraído a ella y allí encontró a Dios. ¡Qué fascinante que él aceptó tan rápido la presencia de Dios en ese hecho tan poco común! La conversación que allí tomó lugar cambió para siempre el curso de la historia de la humanidad. No todo lo que Dios dijo le gustó a Moisés, pero lo obligó. Moisés se convirtió en el vocero de Dios.

Siempre es dificil saber cuantos eventos en la vida de una persona que ora son el resultado directo de sus oraciones y cuantos Dios hubiera contestado de todas maneras. Nosotros no damos instrucciones a Dios en la oración. En lugar de eso, depositamos nuestra confianza en Él y creemos que cualquiera que sea su respuesta es su voluntad.

Realidades Contradictorias

La oración también nos ayuda a darnos cuenta de nuestras debilidades. Los seres humanos generalmente ignoramos, racionalizamos, o justificamos los pecados. Pero una persona que ora regularmente sabe que aunque puede ignorar a Dios, no puede esconderse de Él. Al confesar nuestros pecados a Dios no lo vamos a impresionar o a asustar, no importa la gravedad de los pecados que hayamos cometido; por el contrario, esto le permite a él que se confiesa aprender de si mismo. Una persona no puede valorar la ilimitada gracia de Dios cuando nunca ha descubierto la gran necesidad que tiene de ella. Aquellos que abiertamente hablan de sus deficiencias con Dios, experimentan su gracia y poder para vencerlas.

Lo que Esperamos de la Oración

¿Es correcto esperar milagros como respuesta a nuestras oraciones? La respuesta es el sujeto de una conversación abierta, sincera y profunda de la búsqueda del propio ser entre creyentes. Jesús les aseguró:

“Pidan, y se les dará; busquen, y encontrarán; llamen, y se les abrirá. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que llama, se le abre” (Mateo 7:7, 8).

Los discípulos de Jesús no pudieron sacar un demonio cuando oraron por un niño enfermo. “¿Por qué nosotros no pudimos expulsarlo?” Le preguntaron a Jesús. Y él les respondió:

“Porque ustedes tienen tan poca fe. Les aseguro que si tienen fe tan pequeña como un grano de mostaza, podrán decirle a esta montaña: ‘trasládate de aquí para allá’ y se trasladará. Para ustedes nada será imposible” (Mateo 17:20).

La referencia que Jesús hizo a la fe del tamaño de un grano de mostaza nos lleva a una pregunta sin respuesta, “¿Cómo medimos la fe?” Si oramos que una montaña sea removida y esta permanece, ¿es entonces nuestra fe mas pequeña que el grano de la mostaza? Si es así, ¿qué podemos hacer para que nuestra fe crezca?

Una respuesta indica que la referencia de Jesús al tamaño de la fe tiene muy poco que ver con la cantidad de fe, pero si tiene que ver mucho con ejercitarla. El poder al cual Jesús se refirió está disponible para las personas que viven por fe, que tienen una viva y disciplinada confianza en Dios. Confían en que Él les contestará de acuerdo a su voluntad, aún si esa respuesta es diferente a lo que ellos pidieron o esperaban.

Preguntas para Revisión y Discusión

14. Un propósito elemental de la oración es (seleccione uno)

a. fortalecer una relación

b. ayudar a la congregación de la iglesia a enfocarse en una necesidad

c. presentarle a Dios una lista de las formas en que puede ayudarnos

d. obtener la atención de Dios

e. decirle nuestros problemas a Dios y sugerirle las soluciones

15. La oración de confesión es un medio exelente para (seleccione uno)

a. aprender humildad

b. limpiar y restaurar nuestra conciencia

c. impresionar a Dios con la gravedad de nuestros pecados

d. aprender más acerca de nosotros mismos

e. todos los de arriba

16. La fe del tamaño de un grano de mostaza tiene poco que ver con la cantidad, pero tiene mucho que ver con ___________.

5a Parte – Firmeza Mental

La mente es su propio lugar, y ella misma puede hacer un cielo de un infierno, o un infierno del cielo. — John Milton (1608-1674)

Aquellos que han estado expuestos muy poco a conversaciones o predicaciones de índole religioso estarán muy curiosos cuando se den cuenta de la frecuencia que la palabra “corazón” es mencionada. ¡Quizá van a pensar que los oradores son cardiólogos! Muy pronto van a aprender que las referencias al corazón son un indicativo de preocupación por el bienestar espiritual del creyente. Los cristianos quieren vivir las bienaventuranzas que Jesús ofreció: “Dichosos los de corazón limpio, porque ellos verán a Dios” (Mateo 5:8).

¿Cómo puede el corazón estar puro?

El teólogo-filósofo danés Soren Kierkegaard escribe con un poderoso idealismo en su libro Purity of Heart Is to Will One Thing (La pureza del Corazón es Querer Una Cosa). El título conecta la condición del corazón a la voluntad. Lo que queremos determina nuestra actitud, y esto a su vez describe la condición de nuestros corazones.

Estas referencias usan al corazón como un símbolo. Un símbolo similar se refiere a las “entrañas.” La Versión Reina Valera la usa en 1a de Juan 3:17, y su traducción es la más cercana al griego:

Mas el que tuviere bienes de este mundo, y viere a su hermano tener necesidad, y le cerrare sus entrañas, ¿cómo está el amor de Dios en él?

Una traducción más moderna y sofisticada la Nueva versión Internacional dice de la siguiente manera:

Si alguien que posee bienes materiales ve que su hermano está pasando necesidades, y no tiene compasión de él, ¿cómo se puede decir que el amor de Dios habita en él?

Los términos entrañas y corazón en la mayoría de los usos bíblicos se refiere a todo lo que está dentro de una persona — específicamente, a la pasión humana. En esta instancia, la Versión Reina Valera da una interpretación más precisa de la expresión del escritor. “Entrañas de compasión” describe una emoción mucho más fuerte, más convincente que “lástima.” La carta del apóstol Pablo a Filemón con urgencia pide que Filemón reciba a un esclavo, Onésimo, no como regresando una posesión sino como hermano en la fe. Dándose cuenta de que no está pidiendo un favor pequeño, Pablo hace tres referencias a las “entrañas” (vv. 7, 12, 20), indicando la pasión con la cual el se refiere a este amigo.

La pasión seguido busca su propia dirección y camino, y se preocupa a si misma con el momento. Tiene un gran apetito, discreción limitada, y poca memoria. La pasión es astuta sirviendo a un amo engañoso, busca gradualmente cosas más grandes hasta que su amo le sirve como un vil ciego e ignorante esclavo. Millones de personas se rehusan a controlar sus pasiones y ahora están esclavizados por estilos de vida auto destructivos y hábitos a los cuales no hay modo de escapar. Con la ayuda de Dios, solo la fuerza mental puede corregir y protegernos de los abusos causados por una pasión indisciplinada.

Ya sea que cualquiera de nosotros permanezca física y espiritualmente en buena condición depende de nuestra firmeza mental. Pablo subraya esto en su invitación a presentar nuestros cuerpos como un sacrificio vivo, santo, agradable a Dios. Y no os conforméis a este siglo; más reformaos por la renovación de vuestro entendimiento, para que experimentéis cual sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta (Romanos 12:1, 2).

Pablo escribe específicamente acerca de la conección entre el corazón y la mente en Colosenses 3:1, 2:

Ya que han resucitado con Cristo, busquen las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la derecha de Dios. Concentren su atención en las cosas de arriba, no en las de la tierra.

Conclusión

Una anécdota narra la conversación entre tres ministros, todos teniendo problemas con ratones en el sótano de sus iglesias. El primero dijo, “Nosotros pusimos trampas, veneno, hicimos ruidos, entre otras cosas, pero nada funcionó para deshacernos de ellos.”

El Segundo pastor agregó, “Nosotros tratamos todo eso también sin ningún resultado. Finalmente llamamos a un exterminador, pero los ratones regresaron. No sabemos si podremos sacarlos algún día.”

El tercer pastor habló más triunfantemente. “Yo tenía un equipo de hombres que atrapaba a los ratones. Yo los bauticé, les dí su membresía de la iglesia y desde entonces jamás los he vuelto a ver.”

Esta historia absurda satiriza el fenómeno religioso: la inactividad entre aquellos que ven el valor de una vida de fe pero que no es demasiado para desarrollarla y fortalecerla.

Mantenerse físicamente en buena condición tiene sus recompenses: hay más energía, reduce la vulnerabilidad a las enfermedades y accidentes, mejor manejo de las cosas, mejora las relaciones interpersonales, levanta el espíritu, y da un sueño profundo. Una mejor salud mejora casi todo lo demas.

De la misma manera, una forma de vida piadosa se mejora por una actividad integral espiritual. Establece una relación con Dios y nos asegura que somos parte de la eternidad. Aumenta nuestro apetito por lo que es bueno y le da un propósito eterno a nuestra existencia. Nos mantiene preparados. Todos los esfuerzos invertidos al bienestar espiritual ayudan al mejoramiento; nada se desperdicia. ¡Dejemos actuar a la sabiduría y mantengámonos activos!

Preguntas para Revisión y Discusión

17. Los símbolos, corazón y entrañas, se refiere a (seleccione uno)

a. la capacidad de amar de una persona

b. nuestra inteligencia, una sabiduría piadosa

c. nuestras emociones, aparte de un procesamiento de ideas

d. moralidad, obediencia fiel a las leyes de Dios

e. lástima

f. nuestras pasiones — todo lo que esta dentro de nosotros

18. ¿Por qué es necesario estar mentalmente firme?

19. ¿ Qué se necesita para probar y confirmar lo que es la voluntad de Dios?

20. ¿Cuales son las ventajas de

a. una buena condición física?

b. una buena condición espiritual?

 

Respuestas:

1. Estar listo. • 2. c. • 3. d. • 4. Dar la vuelta, arrepentirse, remordimiento, una nueva luz del pasado y el presente. • 5. La biblia. • 6. Los de Berea estudiaban las escrituras para ver si lo que les habían dicho era verdad. • 7. Una curiosidad saludable. • 8. Secular. • 9. Juicio. • 10. Los hambrientos, sedientos, pordioseros, los que necesitan vestido, enfermos, encarcelados. • 11. b. • 12. No existe sensación al dolor. • 13. Dios no perdona a los que no perdonan. • 14. a. • 15. d. • 16. Ejercicio.
• 17. f. • 18. Pasiones fuera de control engañan y esclavizan. • 19. Una mente transformada; adquiere una nueva forma de pensar. • 20. Ver los últimos dos parágrafos de la conclusión.

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