Fuera del Armario

Esperanza para los Homosexuales

Crecí con la lucha de ser diferente, aunque por el hecho de ser hembra me juntaba mayormente con otras niñas.

En el hogar altamente Cristiano de mi adolescencia, nunca se hablaba de tales cosas, pero cuando comencé a conocer la homosexualidad, entonces inmediatamente reconocí los síntomas en mí y supe que yo me estaba conduciendo directamente hacia ese estilo de vida. Obviamente, la iglesia no aprobaría  mi “diferencia,” lo cual significaba una batalla aun mayor.

La verdad, es que realmente no importa lo que la iglesia pensaba, mas bien lo importante era cómo se sentía Dios acerca de mi homosexualidad. Yo me había convencido a mí misma de que Él lo aprobaba, pero al pasar del tiempo supe que la homosexualidad no era un estilo de vida santo, y que Dios no lo aprobaba. También me di cuenta que Dios me amaba, tal como lo hace ahora, aunque de hecho no amaba mis preferencias.

Dios no diseñó a nadie para vivir bajo la ilusión de la homosexualidad. Él tiene un plan bueno de promesa – y no muerte –  de prosperidad en espíritu, alma y cuerpo, un plan que nos pide alejarnos de los deseos egoístas de nuestra carne.

¿Lucha usted con el problema de ser atraído por otros de su género? ¿Es usted cautivo de pensamientos y emociones con las cuales no sabe cómo tratar? Quizás usted reconozca algunos de los pensamientos que yo tuve:

  • A nadie le intereso.
  • Soy cautiva de mis propias elecciones.
  • Así nací.
  • Me consumen los pensamientos sexuales.
  • Me siento atrapada.

Usted podría pensar que estas tendencias son normales, pero la conciencia le dicta que usted está en un error. Si es así, aun hay esperanza para ayudarle a poner en orden sus sentimientos, para saber que usted es amado y puede amar, y por supuesto, que usted puede ser una persona completa. Usted puede comenzar su viaje de esperanza y totalidad examinando tres preguntas importantes:

  • ¿Cuál es mi posición con Dios?
  • ¿Qué dice la Biblia sobre la homosexualidad?
  • ¿Qué hago con mis sentimientos y tendencias homosexuales?

¿Cuál es mi posición con Dios?

Las buenas noticias es que usted es de mucho valor para Dios. Él le ama tal como usted es. Le ama tanto que envió a Su único Hijo Jesús a morir para que usted recibiera perdón y sanidad del pecado, y viva con Él para siempre. Aunque usted, como todo ser humano, naciera caído de su gracia, Dios no le creó para que fuese homosexual. Más bien le dio un corazón que busque sanidad personal a través de una relación con Él.

Dios sabe lo que es mejor para usted y quiere conducirle por un estilo de vida que Él decida –  no para que sea difícil, sino para bendecidle. Tal como se lo prometió a los Israelitas del pasado, “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis” (Jeremías 29:11).

¿Qué dice la Biblia sobre la homosexualidad?

Algunas personas erróneamente piensan que las relaciones entre ciertos personajes de la Biblia eran homosexuales en naturaleza.  Jonatán y David, por ejemplo (1a Samuel 18:1-4; 19:1; 20:1ff; 2a Samuel 1:26), tenían una amistad profunda, pelearon lado a lado en la batalla, y se defendían uno a otro hasta la muerte.  Esta cercanía era la demostración de un amor profundo, no la manifestación de una atracción sexual. La caída moral de David, de hecho, surgió del adulterio con la esposa de otro hombre.

Cuando la Biblia se refiere a actos sexuales entre personas del mismo género, siempre lo hace en forma negativa (Levítico 18:22; 20:13; Romanos 1:26, 27; 1a Corintios 6:9-11). Esto puede parecer mala noticia para homosexuales practicantes, pero en realidad son buenas noticias a largo plazo.

El último de estos cuatro textos, por ejemplo, agrupa a los homosexuales con aquellos que cometen otros pecados serios: ”Ni fornicarios, ni los idolatras, ni adúlteros, ni afeminados, ni los que se echan con varones, ni ladrones. . . heredarán el reino de Dios. Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados, en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios” (6:11).

Su decisión para terminar con un estilo de vida sexualmente inmoral puede darle cosas que usted nunca creyó posibles – en una relación personal con Jesús.

¿Qué hago con mis sentimientos y tendencias homosexuales?

La misma pregunta podría hacerse sobre cualquier tipo de deseo o sentimiento pecaminoso: la concupiscencia, lujuria, ira, celos. Las tentaciones no son simplemente sexuales en naturaleza. El pecado siempre busca valerse del momento y ganar así la victoria.

Las atracciones y sentimientos sexuales son naturales y normales. Dios no nos creó para que fuésemos robots sin sentimientos ni emociones, sino para ser humanos llenos de amor el uno para con el otro. De hecho nosotros podemos expresar este amor adecuadamente de muchas maneras, pero en Su sabiduría Dios ha limitado las relaciones sexuales al circulo matrimonial entre un hombre y una mujer.

Cuando usted expresa amor sexual hacia alguien del mismo sexo, o alguien con quien no está unido en matrimonio, usted está fuera del plan de Dios para su vida. Usted peca – o sea, “erra del blanco” – y necesita el perdón de Dios. Dios dio a Jesucristo para que por medio de su sangre, pagara por el perdón disponible. Una vez que usted confiesa su pecado a Dios, Él le perdonará y lo traerá a una relación con Él –  una relación de totalidad y esperanza.

Sin embargo, al recibir el perdón de Dios no quita instantáneamente sus sentimientos homosexuales. Abandonar la homosexual no ocurre en un instante. Usted debe comprometerse a cambiar, a tomar responsabilidad sobre su carne. Esto requiere del poder sobrenatural de Dios – el mismo poder que levantó a Jesús de los muertos (Efesios 1:19, 20). Con su compromiso para cambiar y la dependencia en Su poder, Dios le ayudará a vencer la tentación y ser quien Él quiere que usted sea.

¿Qué de Usted?

Durante los últimos nueve años, me he visto a mi misma moverme del estilo de vida homosexual a caminar más cerca de Jesús. He llegado a conocer la magnitud del amor de Dios por mí. Es mucho mejor estar donde me encuentro en este momento, que donde estaba anteriormente, envuelta en las tinieblas de deseos erróneos.

Si usted está experimentando lo que yo viví, no se desespere: Dios es por usted, y estará con usted si Le invita a morar en su vida confiando en Su Hijo Jesús. Hágalo ahora, El le está esperando.  Su vida puede florecer y crecer en maneras que usted nunca pensó posibles.

Pero tenga paciencia en el proceso y en el crecimiento. En la medida que usted aprenda a enfocarse en el amor y enseñanzas de Dios, su vieja naturaleza gradualmente perderá fuerza, y aumentará la fortaleza de Dios. Un maestro o consejero puede alentarle y aconsejarle, especialmente al comenzar esta marcha.

Conforme pasa el tiempo, la lucha será menos difícil, y la victoria vendrá a ser un nuevo estilo de vida. Entonces usted se dará cuenta que la mente ha cambiado su enfoque, de las tentaciones de pecado, a las cosas de Dios y la Biblia. Y ese es el mejor lugar para morar.

Nombre Retenido

Recursos

El Corazón de Dios Padre, por Floyd McClung, Jr.  (Harvest House)

Falsa Intimidad: Entendiendo la Lucha de la Adicción Sexual, por el Dr. Harry W. Schaumburg (NavPress)

La homosexualidad: Una Nueva Ética Cristiana, por Elizabeth Moberly (Compañía James Clarke)

Exodus International (www.exodus.to/; 888-264-0877)

Enfoque en la Familia (www.family.org/)

Las citas Bíblicas fueron tomadas de la Nueva Versión Internacional.

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